Independiente Medellín comenzó oficialmente la pretemporada de cara al 2026, un año que el club afronta con la necesidad de recomponer su relación con la hinchada, luego de un 2025 cargado de tensiones, en el que no logró títulos y tuvo que conformarse con dos subcampeonatos.
El Poderoso de la Montaña anunció sus primeras incorporaciones para el nuevo proyecto deportivo. La principal novedad es la llegada del arquero Salvador Ichazo, quien arriba al club tras renunciar al Deportivo Pereira. A él se suman Yony González, procedente de Águilas Doradas, además de Juan Manuel Viveros, Marlon Balanta y Jhon Montaño, refuerzos con los que el DIM busca renovar y fortalecer su plantilla.
En el frente ofensivo y creativo, el club espera cerrar en los próximos días el fichaje de Daniel Cataño, una operación que podría convertirse en uno de los movimientos más importantes del mercado para el equipo antioqueño.
Así como llegaron refuerzos, también se confirmaron varias bajas. Washington Aguerre regresó a Peñarol, mientras que Yeferson Rodallega, Ménder García, Jaime Alvarado, Jarlan Barrera y Fáiner Torijano no continuarán en la institución. A esto se suman dos ventas clave:
- Brayan León, transferido al Mamelodi Sundowns de Sudáfrica por 3,2 millones de dólares.
- Juan David Arizala, quien fue vendido al Udinese de Italia por 3 millones de dólares.
Estas operaciones representan una inyección económica importante y una noticia positiva para las finanzas del club.
En medio de este contexto, el DIM emitió un comunicado oficial rechazando las amenazas recibidas por directivos y jugadores, producto del inconformismo de algunos sectores de la hinchada ante la falta de títulos y ambición deportiva en 2025. La situación ha generado diversas campañas de rechazo en redes sociales contra jugadores, cuerpo técnico y dirigentes.
Con movimientos en el mercado y un llamado a la calma, el DIM inicia un 2026 que se perfila como clave para recuperar la confianza de su afición y volver a ser protagonista

