El combinado nacional no pudo ante la jerarquía de las actuales campeonas asiáticas en la semifinal y ahora buscará colgarse la medalla de bronce frente a Italia.
La Selección Colombia Femenina Sub-20 vio terminar su inmensa ilusión de alcanzar el título mundial tras sufrir una durísima derrota en las semifinales. El combinado nacional cayó goleado ante el poderoso seleccionado de Corea del Norte, equipo que demostró con absoluta contundencia por qué ostenta la corona de actuales campeonas. Desde los primeros pasajes del encuentro, las asiáticas impusieron un ritmo vertiginoso que asfixió completamente el planteamiento táctico propuesto por la escuadra cafetera. Esta dolorosa caída trunca el anhelado sueño de disputar la gran final, pero no borra la histórica campaña mundialista.
El innegable poderío ofensivo y la precisión milimétrica de las norcoreanas desnudaron rápidamente las falencias defensivas que presentó el equipo tricolor en esta instancia. Las vigentes monarcas del torneo aprovecharon cada desconcentración colombiana para aumentar el marcador y consolidar una ventaja irremontable mucho antes del pitazo definitivo. A pesar del inmenso esfuerzo físico y la entrega innegociable de nuestras jugadoras, la superioridad del rival fue absoluta en absolutamente todas las zonas del campo. El abultado resultado final refleja la inmensa jerarquía de un proyecto asiático que domina esta categoría con total autoridad.
Pese al durísimo golpe anímico que representa esta eliminación en las puertas de la gloria, el cuerpo técnico ya trabaja intensamente en la recuperación del plantel. Las futbolistas colombianas deberán pasar la página rápidamente y levantar la cabeza para afrontar con total seriedad el último gran reto de este torneo. Quedar entre las cuatro mejores selecciones del mundo es un hito verdaderamente monumental que merece ser respaldado con una última presentación llena de gallardía. El objetivo primordial ahora es consolidar este brillante proceso formativo despidiéndose del campeonato orbital con una reconfortante victoria en el próximo juego.
El último desafío para la talentosa escuadra nacional será el trascendental partido por el tercer puesto donde se medirán ante la siempre complicada selección de Italia. Las europeas también llegan golpeadas a este crucial duelo, lo que anticipa un enfrentamiento sumamente táctico y reñido por conseguir la anhelada medalla de bronce. Subirse al podio mundialista sería el premio perfecto y el merecido broche de oro para una generación dorada que emocionó a todo un país. Esta cita definitiva exigirá entregar hasta la última gota de sudor para cerrar con inmenso orgullo esta participación internacional.

